Se cumplen 139 años del natalicio del líder de la Revolución Mexicana Emiliano Zapata

Caracas. – Hoy se conmemora el 139 aniversario del natalicio de Emiliano Zapata, quien fuera reconocido como uno de los líderes más importantes de la Revolución Mexicana de 1910 y un símbolo de las luchas de resistencia campesina. Su impronta en el México del pasado siglo XX, es fundamental para entender el ideario de las demandas sociales y agraristas que signaron una etapa crucial en la historia mexicana.

Conocido también como el “Caudillo del Sur”, pues durante el proceso revolucionario estuvo al frente del Ejército Libertador del Sur, Zapata es considerado uno de los ideólogos y propulsores de los principios de justicia social, libertad, igualdad, democracia social, propiedad comunal de las tierras y del respeto a las comunidades indígenas, campesinas y obreras de México, víctimas de la oligarquía y el latifundismo de los hacendados de esa época.

Este destacado luchador revolucionario nació el 8 de agosto de 1879 en San Miguel Anenecuilco, lugar ubicado en el estado Morelos, al Sur de México. Zapata creció en el seno de un hogar humilde conformado por los campesinos Gabriel Zapata y Cleofas Salazar. Desde su infancia mostró un gran interés por la historia de México, especialmente por los hechos de la independencia y lo que implicaba el debate a favor de las víctimas de la oligarquía y el latifundismo.

Enrolado en el ejército mexicano, Zapata encabezó junto a Pancho Villa y Francisco Madero un movimiento revolucionario que terminó desplazando al dictador Porfirio Díaz en el año 1910; sin embargo, Madero quien había tomado el poder político luego de la caída del régimen, no cumplió las promesas hechas al pueblo mexicano en relación con la reforma agraria; ante esta situación, Zapata se declaró en su contra y elevó su lema “La tierra para quien la trabaja”.

Zapata lanza una estrategia denominada el “Plan Ayala” como eje fundamental de la Revolución Mexicana, en beneficio de la población campesina de mayoría indígena, que había sido privada de las tierras cultivables como consecuencia de las políticas a favor del capitalismo estadounidense. En 1914, Zapata comandó el Ejército Libertador del Sur, conformado por campesinos y permitiendo la incorporación plena del género femenino en sus filas.

Emiliano Zapata siguió su lucha en contra el dictador Victoriano Huerta que estaba apoyado por el gobierno estadounidense, y se hizo del poder tras la muerte de Madero. Fue Huerta quien, para el 10 de abril de 1919, ordenó una emboscada que le quitó la vida a Emiliano Zapata en la hacienda de Chinameca, en el estado Morelos.

En la actualidad, el pensamiento y la acción de este insigne revolucionario son considerados como un legado que moviliza a los pueblos en la lucha por sus reivindicaciones sociales, en defensa de los derechos del campesinado y la justicia social. Hoy Zapata vive más que nunca en la resistencia del pueblo mexicano a los embates de la oligarquía neoliberal que detenta el poder en ese país, y sus palabras retumban en el presente y marchan al futuro: porque los mexicanos tienen “el derecho a que la aurora de la libertad brille en el horizonte”.

Prensa Fundayacucho